Las obligaciones del arrendador

Conoce de antemano cuáles son tus obligaciones como arrendador

¿Conoces cuáles son tus obligaciones como arrendador si tienes un piso en alquiler? Nosotros te ayudamos a entender cuáles son tus deberes.

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Tu principal obligación como casero es entregar el piso alquilado así como sus accesorios (el trastero, la plaza de garaje, etc.) el día de la firma del contrato de arrendamiento de vivienda, salvo que pactes que sea un día diferente. Tus inquilinos tienen derecho a un hogar seguro y debes esforzarte por hacer todo lo posible para garantizar su seguridad.

Si has comprado una vivienda que está alquilada ten en cuenta que la ley de arrendamientos urbanos te obliga a respetar el plazo de duración mínima del arrendamiento, de 3 años, durante el cual el arrendatario o inquilino tiene derecho a continuar en el piso, en caso de que el contrato de alquiler esté inscrito en el Registro de la Propiedad.

Para saber más sobre los contratos de arrendamiento y su inscripción en el Registro de la Propiedad pregunta a un abogado.

Debes tener en cuenta que aunque está prohibido que el arrendatario o inquilino ceda el contrato de alquiler de la vivienda a otra persona sin el consentimiento del arrendador, existen algunas excepciones. Así, si éste se separa o divorcia de su marido o de su mujer éstos podrán ser los nuevos arrendatarios. Lo mismo ocurrirá si se muere aunque en este caso se puede pactar la no subrogación (si sucede cuando ya han pasado 3 años de contrato) o la extinción del contrato tras los 3 años (si se produce antes).

Como regla general, estas obligado a realizar todas las reparaciones que sean necesarias para que el piso sea apto para desarrollo de la vida cotidiana pero además, tienes la obligación de permitir obras de adaptabilidad en el interior de la vivienda si el inquilino o arrendatario, su marido o mujer o las personas que con él convivan tienen alguna discapacidad o más de 70 años.

Aunque la ley de arrendamientos urbanos permite la libertad de pacto sobre quién debe hacerse cargo del pago, lo más lógico es establecer unos criterios que se basan en el uso que se hace del piso alquilado para determinar quién debe hacer frente a uno u otros gastos. Por eso, lo normal es que como arrendador o casero pagues el impuesto de bienes inmuebles (IBI), la cuota de la comunidad y el seguro de la casa. En cambio, quien debe pagar las facturas de todo lo que pueda medirse con contadores individuales (agua, gas, luz, teléfono, etc.) es el inquilino, así como la tasa de basuras.

Como arrendador estás obligado a ingresar la fianza en un depósito público existente para tal fin. El depósito es de carácter obligatorio y por eso, la mayoría de Comunidades Autónomas han puesto a disposición del ciudadano un servicio de oficinas de depósito y devolución de las fianzas del alquiler. Una vez terminado el contrato, deberás restituir al arrendatario esa cantidad, en el plazo de un mes desde la entrega de llaves o devolución del piso. Ten en cuenta que si no cumples con la obligación legal de depositar la fianza podrían multarte. Pregunta a un abogado si quieres saber dónde debes depositar la fianza que te ha entregado el inquilino.

La Ley de Arrendamientos Urbanos concede a los inquilinos el derecho de adquisición preferente de la vivienda alquilada salvo que en el contrato se haya dispuesto que renuncia a dicho derecho. Mediante este derecho se reconocen al arrendatario los derechos de tanteo y retracto, que permiten la adquisición de la vivienda arrendada de forma preferente a cualquier otro comprador.

El arrendador debe notificar al arrendatario su decisión de vender la finca, haciendo constar además el precio y las demás condiciones esenciales de la transmisión.

La notificación deberá realizarse de forma fehaciente (por conducto notarial, por burofax, por acto de conciliación o por cualquier otro medio que acredite con fehaciencia la recepción de la notificación). Esta notificación supone una oferta firme irrevocable y desde el día siguiente a la misma, el arrendatario dispone de un plazo de 30 días para ejercitar el derecho de tanteo, independientemente de que la venta proyectada luego no se llegue a realizar.

 

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